lunes, 16 de marzo de 2015

viernes, 13 de marzo de 2015

Un paso más

Como nunca se desestimó el deseo de poner en marcha el proyecto, estando atento, observé que hace algunos meses comenzaron a mostrarse algunas señales a favor. Se mostró la principal, que es la posibilidad cierta de disponer el espacio genuino necesario para realizarlo. No es un dato menor recordar que en su momento fue el impedimento principal para abordarlo.

Sobre la base de la experiencia obtenida en producción de una huerta ecológica realizada en los años 1994/1996, con más información a mano, disponiendo de adelantos tecnológicos significativos y con indicadores económicos favorables, en noviembre comencé a trabajar sobre la reactivación, tratando de identificar mejoras al mismo.

Consolidado en las convicciones personales que me hicieron acercar en su momento a Slow Food y Terra Madre, todo este tiempo de espera no hicieron nada más ni nada menos que sumar certezas.

Deseo aportar, no solamente como partidario a favor de una nueva economía, sino también ser parte activa produciendo alimentación sana y adoptando un sistema de vida reduciendo el consumismo.

Hoy me encuentro en la fase final de la simulación del proyecto, la cual finalizará luego de las visitas programadas a producciones similares, en distintos y distantes lugares dentro de la extensa geografía de nuestro país.

A medida que fui avanzando en el armado, fue un aliciente, observar las opciones que se fueron mostrando como así también las “puertas” que se fueron abriendo. “Puertas” que no incluyen a las municipales y/o a las políticas, a pesar de que es un proyecto con el visado de INTA y en línea con los deseos políticos de turno. Quizá haya que variar algunas vistas de la presentación para generar la atención necesaria, cosa que seguiré intentando carpeta en mano a la conclusión del mismo.

Fue bueno observar como interesa en otros ámbitos, como se reclama su implementación en otros e inclusive como se ha generado la posibilidad de su concreción en otras propiedades.

Los plazos de puesta en marcha, dependen de la toma de algunas decisiones consensuadas. De acuerdo a ellas, las fechas estimadas van desde julio-agosto de 2015 a julio-agosto de 2016.

Salvo imponderables, el proyecto es un hecho pronto a su realización, solo faltan alinear algunas necesidades básicas y ponerse manos a la obra.

martes, 2 de febrero de 2010

Los primeros pasos Mes 1 - Enero de 2010

Los primeros pasos hacia un objetivo fijado de establecernos en una chacra, granja, cortijo, finca o alquería pampeana, como dije antes ya veremos el nombre que nos parezca adecuado y vivir de su producción, con el agregado, de conseguir un 70 u 80% de autosuficiencia alimentaria, ya están dados.
Las carpetas de los estudios sobre las producciones alternativas posibles en nuestra pampa ondulada del sistema de Tandilia están clasificadas y ordenadas.

Los apuntes rezan:
  • ·         Necesidades de tierra de alrededor de 5 a 6 hectáreas.
  • ·         El orden de las tres producciones alternativas posibles por aptitud geo-climática, son los nogales en primer lugar, seguido por los olivos y las vides en el tercero.
  • ·         Establecer la sustentación básica, de producciones alternativas, dentro del 70% del predio y desarrollar las necesidades tendientes a la autosuficiencia alimentaria en el 30% restante.
  • ·         Disponemos de un capital en propiedades comercializables, que creemos suficiente,  para la adquisición de las tierras y la sustentación de las plantaciones para acompañarlas hasta su estabilización productiva, tanto que no está pensado, tomar ninguna financiación para apoyar a su realización.
  • ·         Y hemos optado por acompañar el armado de todo este proyecto hasta los comienzos de una producción estable desde nuestro puesto de trabajo en la ciudad. Cuando escribo este punto recuerdo las posibilidades que ofrecía, en sus inicios, la web Proyecto Vivir en el Campo al respecto.

Con las carpetas “en la mano” y esta pequeña guía nos hemos puesto en marcha.
Pusimos en venta las propiedades y salimos a la comarca para ver que cantidad de pequeñas y medianas parcelas rurales están o se ofrecen a la venta. Algunas cosas van a hacer variar ciertos aspectos del emprendimiento.
Los valores aceptables, teniendo en cuenta la calidad de la región, los comenzamos a encontrar a partir de un radio de veinte kilómetros del centro urbano y con extensiones que van más allá de las 18 hectáreas.
El impulso turístico que tomó Tandil, nuestro lugar de residencia, desde hace más o menos diez años a esta parte ha elevado los precios de las propiedades del cordón urbano a niveles inaceptables e inalcanzables para utilizarlas en producciones rurales a baja escala de cualquier tipo.
No hemos podido inspeccionar lugares con menores dimensiones y por la estructura rural de la zona, va a ser difícil conseguir parcelas menores, lo cual nos ha creado el primer inconveniente.
Un inconveniente que ha resultado no ser tal y que en vez de serlo ha resultado ser un magnífico impulso que ha borrado ciertas dudas primarias. Lo que en rueda de amigos hace algún tiempo fueran proyectos “al viento”, se han convertido en adhesiones espontaneas sumando voluntades con las mismas intenciones. Amigos de toda la vida (que datan de la escuela secundaria) con similares realidades familiares y similares realidades de búsqueda han fortalecido el proyecto.
Al día de hoy, 31 de enero de 2010, hemos revisado 5 posibles establecimientos, con sus pros y sus contras que han entrado en evaluación. Seguiremos este mes por ese camino, tenemos previsto observar en las próximas semanas tres más y seguiremos buscando hasta que valoremos el espacio ideal a nuestro criterio para desarrollar lo que nos propusimos.
Estamos dando los primeros pasos.  

miércoles, 20 de enero de 2010

Convicciones

Cuando estábamos desarrollando la idea a uno se le cruzan algunas preguntas. ¿Comenzar desde 0 (cero)?, ¿pagar los derechos de piso?, ¿tendré edad para hacerlo?, ¿cuánto margen de error dispondremos?, porque aunque para nosotros, que nos gusta la vía rural, va a ser todo un cambio y un desafío.
Dos escollos habrá que superar: uno es la realidad agropecuaria actual y el otro la identificación de las producciones alternativas.
Realidad agropecuaria actual:
Aunque hay baluartes que resisten, estos últimos cincuenta años, ha sido una constante despoblar el campo de pequeños propietarios. Las políticas agropecuarias no ayudaron, las economías de mercado no ayudaron, como así también los latifundios no ayudaron y el mentiroso cierre de estas dos últimas décadas de OGM, con su “cartel” de borrar el hambre del mundo, han diezmado la cultura de trabajar la tierra por la biodiversidad. Salvo algún pequeño cordón productivo tradicional, las fracciones medianas y pequeñas de tierra linderas a los centros urbanos, casi exclusivamente están dirigidas al turismo, creando regionalmente una balanza descompensada y propiciando la suba desmedida de los costos de la tierra.
Las producciones alternativas:
Identificar producciones viables a pequeña y mediana escala, en esta Pampa con tradiciones de grandes explotaciones de animales y siembra, será una materia a aprobar; más aun si pensamos que la deberemos construir fuera de la agricultura extensiva e intensiva industrial. Buscar similitudes climáticas y sus zonas productivas en otras regiones nos dará una idea de las posibilidades que poseemos.
Para lograr la tarea que nos propusimos deberemos, más allá del rédito económico buscado, poseer ciertas convicciones de forma. No deberemos dejarnos obnubilar o asustar por las producciones en masa, deberemos respetar un simple principio: “El mero hecho de no creernos naturaleza es un trastorno del pensamiento. No podemos desligarnos de la naturaleza”.
James Hillman
Por eso será un camino firme de construcción, aún sin pretender producir en un cien por cien ecológicamente, seguir el camino de: “Bueno, limpio y justo” que se propone a partir de Terra Madre.
Con esta convicción, con la idea en marcha y los bocetos ordenados comenzamos el año. Tenemos un plazo, hoy visible, de cinco años para poner en marcha el proyecto.
Sabemos y somos conscientes que cuanto antes mejor y para eso hemos comenzado a trabajar.
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domingo, 27 de diciembre de 2009

Año Cero

Hay decisiones que pueden significar comenzar de cero, y este proyecto es simplemente eso, comenzar a construir desde la nada.
La Pampa, nuestra Pampa, desde hace mucho tiempo que es eso: un lugar a descubrir y dentro de ella hay algo de particular en el sistema de Tandilia, algo que atrapa y que incita.


No hay nada especial, o mejor dicho, nada que no conozcamos, hay cosas esenciales de la vida que por omisión nos hemos olvidado.
 

Producir a pequeña escala y vivir dignamente no solamente es posible sino que es una posibilidad más cercana de lo que pensamos.
Esta bellísima comarca está dotada de suelos increíblemente fértiles y de un clima templado, que aunque con algunas características propias, hace que la vida en ella sea placentera, pero por estos tiempos, Tandil, su centro natural, está creciendo vertiginosamente y visiblemente descompensado.
No hay cordón productivo y por el momento no hay políticas (salvo algún funcionario) municipales que traten de incursionar en el reconocimiento de las necesidades y o posibilidades, ni de defender las establecidas que están peligrando por falta de apoyo.
Es cierto que hay que enfrentar a unos grandes "monstruos". Uno es el neo-capitalismo que ha arrasado con la cultura del trabajo en el campo (fideicomisos agropecuarios "soja") y el otro es la falta de una política nacional agropecuaria, a pesar de las declamaciones y los frágiles programas de "Cambio Rural".

A pesar de todo esto la decisión está tomada, en familia y personalmente está hablado y de acuerdo. Fue un proceso de estudio e incubación de siete meses y hoy el proyecto está en marcha.

Profundizar nuestra vida rural con el establecimiento de una Chacra, Finca, Alquería o Cortijo pampeano, ya estudiaremos la denominación correcta, es la meta que nos hemos propuesto.
Horizontes nuevos que demandarán muchísima prudencia para equivocarse lo menos posible. Seguramente si se logra el objetivo, lo podrán trabajar y disfrutar nuestros hijos, y eso...simplemente eso, me anima a pensar que vale la pena el esfuerzo.



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